élan vital

Concepto introducido por el filósofo francés Henri Bergson en su obra “La evolución creadora”, que se traduce como fuerza o impulso vital.
Esa fuerza que causa la evolución y desarrollo de los organismos.
El élan vital es una transcripción literal de lo que el filósofo norteamericano Ralph Waldo Emerson llamó vital force.

Fuente: Wikipedia

La historia de la evolución de la vida, por incompleta que todavía sea, nos deja entrever cómo se ha constituido la inteligencia por un progreso ininterrumpido, a lo largo de una línea que asciende, a través de la serie de los vertebrados, hasta el hombre. Ella nos muestra, en la facultad de comprender, un anexo de la facultad de actuar, una adaptación cada vez más precisa, cada vez más compleja y flexible, de la consciencia de los seres vivos a las condiciones de existencia que les son dadas.

El impulso de vida o élan vital de que hablamos consiste, en suma, en una exigencia de creación.

Henri Bergson (1859 – 1941)

 

Cuando nos limitamos a pensar de forma puramente lógica, actuamos en contra del movimiento evolutivo, esquivando la verdadera naturaleza de la vida. Vida que se las ingenia una y otra vez para lograr resultados de modos sorprendentes, modos que de ninguna manera hubiéramos podido llegar a pensar.

Estamos instalados en la teoría del conocimiento, que antepone la inteligencia racional a la evolución natural de la vida, lo cual no nos enseña a adquirir o manejar los recursos necesarios para hacer frente a los resultados inciertos, ni cómo podemos ampliarlos o sobrepasarlos.

Ahora más que nunca, es preciso que las teorías del conocimiento y de la vida se unan y se retroalimenten.

¿Cómo conseguir que nuestra organización siga siendo relevante hoy y en el futuro?, esa es la pregunta que nos ocupa a todos.

La Era Industrial nos ha dejado como herencia, brechas a las que nos enfrentamos colectivamente y ponen en riesgo nuestro sistema para sobrevivir y satisfacer nuestras necesidades básicas en todos los niveles: personal, interpersonal, organizacional, social y global. Disfunciones que se expresan en el ámbito ecológico, de reparto de la riqueza, financiero, tecnológico, de liderazgo, de gobernanza y espiritual.

En élanfactor nos dedicamos a salvar brechas y crear realidades alternativas. Para conseguirlo hace falta innovar en la Vida de las Organizaciones.

  • ¿A qué se debe que los procesos de cambio o transformación sean efectivos en unos contextos y no en otros?
  • ¿Por qué algunos procesos de mejora no dan los resultados esperados?
  • ¿Cómo identificar y fomentar aquello que motiva a personas, departamentos, comités de dirección, etc. a trabajar con un propósito común?
  • ¿Qué competencias han de tener las personas para que manejen los retos actuales y venideros?
  • ¿Cómo la estrategia corporativa puede dar cabida a las diferentes inquietudes y aspiraciones propias y de su mercado objetivo?
Estas y otras cuestiones que se nos plantean son a las que, a partir de la aplicación de nuestro modelo de trabajo élanway, podrás dar respuesta.
Necesitamos urgentemente hacer las cosas de forma diferente y dar un salto cualitativo en nuestra forma de ser y de hacer. Se trata pues de saber adaptarnos de forma satisfactoria y sostenible a las nuevas condiciones de vida. La adaptación fundamental sucede a nivel de los valores y de la visión del mundo; es lo que establece nuestra estructura profunda y lo que subyace a nuestra forma de pensar, sentir y actuar, y lo que, eventualmente, necesita actualizarse.
La soluciones deben tener en cuenta dónde está el cliente y dónde quiere estar; pero sobre todo dónde necesita estar. La intervenciones, herramientas y metodologías deben ser a la fuerza, personalizadas y no una “solución estandarizada”. Es para acometer ese transito con éxito cuando entra en juego la innovación en la Vida de las Organizaciones, revitalizando y generando nuevos recursos, perspectivas y oportunidades que nos permitan volver a un equilibrio satisfactorio y sostenible.
Lo que élanway facilita:
  • Un mejor y más efectivo manejo de las relaciones con todos los grupos de interés, internos y externos que intervienen en la Organización.
  • Un diseño intencionado de la estrategia de la empresa.
  • Partiendo de la cultura e idiosincrasia propias de la organización patrocinar la transformación necesaria, dando apoyo a las personas responsables de pilotar el cambio, comité de dirección, gerencia, equipos de trabajo, etc.
  • A partir del diagnostico certero, definir las actuaciones de intervención correctas.
  • Apoyar a recursos humanos en el desarrollo de políticas que permitan a las personas sentirse alineadas con la estrategia de la empresa.
  • Diseñar acciones que mejoren el marketing y el branding corporativo que permita el logro de los objetivos estratégicos.
  • Apoyar a las personas directivas a fomentar y descubrir sus habilidades de liderazgo y aquellas prácticas de gestión que les acerquen a sus resultados.

En definitiva, unir mentes, corazones y manos; alumbrar los puntos ciegos, contribuir a la generación de nuevos recursos y oportunidades, así como a la construcción de un verdadero ecosistema cocreativo, saludable y sostenible, es nuestro propósito.

Cambiar la manera en que cambiamos

Conseguir cambios a la velocidad de la imaginación:

El esfuerzo de innovar exige un tipo de aprendizaje diferente, no un mero adaptarse a los retos y resolver problemas. Es un aprendizaje centrado en imaginar posibilidades e idear nuevas formas de mirar la “realidad”. Cuando estamos dispuestos a mirar de forma alternativa, entonces innovamos.

Despertar la creatividad y tender puentes:

En una era en la que necesitamos co-creatividad, los líderes de hoy en día han de ocuparse por cuestiones tales como: ¿cómo comprometer a las personas de la organización?, ¿cómo convertimos a nuestros clientes en fans?, ¿cómo conseguimos una comunicación óptima?, ¿cómo construimos puentes que faciliten el flujo de la información y generen confianza?…

Crear espacios de posibilidades:

Si queremos cambiar la percepción de las organizaciones como “nidos de problemas”, por espacios de posibilidades y “colaboratorios”, donde las fortalezas y aspectos que se han de conservar son mucho más significativos e importantes que las debilidades, entonces debemos operar con un lenguaje diferente. Un lenguaje apreciativo que incluye y no excluye, que valore y no desprecie ni rechace, que inspire a colaborar y compartir, y no a competir; un lenguaje que no pierde de vista la visión de futuro y nos permite avanzar y no encallarnos en el problema y la cultura de escasez.

Honrar la vida y vigorizarla:

Centrar la investigación en aquellos elementos que enaltecen y generan la vida en los sistemas y las fortalezas que desarrolla la organización mediante su capacidad de identificar y aplicar su potencial y competencias.

Compartir, fortalecer y aplicar las aspiraciones colectivas:

Nos movemos en la dirección a lo que prestamos atención. La preguntas que nos hacemos condicionan la investigación y su desenlace. Por ello preparamos cuidadosamente preguntas que invitan a:

  • Apreciar las fortalezas
  • Conseguir con ellas el alineamiento y colaboración de los equipos
  • Activar la energía para crear, ejecutar y vivir colectivamente sus aspiraciones y sueños.

Crear culturas de aprendizaje continuo y apreciativo:

Las culturas de aprendizaje continuo, anticipativo y apreciativo alimentan el pensamiento innovador generando un enfoque positivo, un sentimiento de sentido/propósito compartido y sistemas que fomentan la colaboración, la innovación y la constante transformación.

Crear un mundo mejor:

En general, todos queremos un presente y un futuro mejor para todos. Con la convicción y el compromiso personal y el poder colectivo que despertamos, logramos cambios centrados en vivir intensamente aquello que queremos. ¿Cómo? Introduciendo preguntas, conversaciones y acciones generativas.

Ser una empresa genuinamente responsable:

Dada la crisis medioambiental, económica y social que estamos atravesando, es prioritario encontrar vías de colaboración. Cuando una empresa decide que quiere apostar estratégicamente por ser una empresa responsable a todos los niveles, las relaciones con los grupos de interés, con aquellos que opinan, influyen y son en potencia influidos por la empresa, se hace imprescindible.

Apostar por un liderazgo resonante:

Un líder que desarrolla la capacidad apreciativa que valora, estima, reconoce, honra e inspira lo mejor en sí mismo y en las personas. Desata y dirige la energía emocional que demanda la construcción de un futuro mejor.

¡Cuán importante es reconocer y ver al otro! ¡Qué bien nos sentimos cuando se nos ve, se nos escucha y se nos reconoce nuestro potencial y contribución.

 

Esto es, en definitiva, lo que nos mueve en élanfactor.

Ya te hemos contado qué nos mueve,

¿quieres conocer el cómo?

élanway